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Mindfilness y Psicología

Las prácticas meditativas de la atención plena (Mindfulness)cultivadas desde hace siglos en las tradiciones contemplativas orientales, hoy se han conceptualizado como habilidades psicológicas y están siendo adaptadas e incorporadas a la teoría, práctica e investigación en psicoterapia y neurociencias.

La definición de Mindfulness más utilizada en psicología es la siguiente:

"es la conciencia que surge de prestar atención, de forma intencional a la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgarla, sin evaluarla y sin reaccionar a ella"

Además, su práctica implica dirigir la atención al momento presente que se está viviendo, con una actitud de compasión, interés, apertura y amabilidad, independientemente si la experiencia resulta agradable o no. Se centra por tanto en la autorregulación de la atención, la que es mantenida en la experiencia inmediata, es decir, se sostiene la atención pero si la mente se distrae la persona debe desarrollar la habilidad de cambiar de nuevo a la experiencia presente con una conciencia no valorativa de pensamientos, sentimientos y sensaciones.

Se está practicando Mindfulness cuando la persona está consciente de lo que está haciendo, pensando o sintiendo, en cambio cuando la mente se encuentra vagando sin orientación alguna, saltando de una imagen a otra, de unos pensamientos a otros o bien cuando se encuentra "en piloto automático", no se lo practica.

Se la considera también como técnica en el marco de las terapias cognitivas, por ejemplo: la terapia de aceptación y compromiso, terapia de conducta dialéctica, entre otras.

En el ámbito de la psicología contemporánea, el Mindfulness ha sido adoptado como una aproximación para incrementar la conciencia y afrontar hábilmente los procesos mentales que contribuyen al desequilibrio emocional y la conducta disfuncional.

                                     ¿Cuáles serían los mecanismos psicoterapéuticos de Mindfulness?

Intentaré hacer un breve resumen ya que hay una amplia literatura al respecto.

Se encontrarían: la exposición, la atención sostenida, el  cambio cognitivo, la autogestión, la relajación y la aceptación.

La exposición:  Es la capacidad de observar las sensaciones del dolor sin juzgar. no teniendo por tanto una reactividad emocional excesiva.

Está en la base de los tratamientos cognitivos - conductuales para trastornos panicosos, fobias específicas, trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad social, ansiedad generalizada y estrés postraumático; inclusive se la utiliza para patologías con dolor crónico ya que reduciría el estrés y malestar asociado al dolor.

La atención sostenida: Implica una prolongada observación de los pensamientos y las emociones actuales, sin tratar de evitar o escapar de ellos.  De esta manera la persona puede mejorar su capacidad para tolerar los estados emocionales negativos y su capacidad para afrontarlos de manera efectiva.

El cambio cognitivo: Varios autores han señalado que la práctica del Mindfulness puede conducir a cambios en los patrones de pensamiento o en las actitudes acerca de los pensamientos.  Se trata de introducir un espacio entre la percepción y la respuesta, haciendo posible responder a las situaciones de una forma reflexiva en lugar de refleja.

La autogestión: Una mayor conciencia  de las sensaciones y las respuestas al estrés produce que las personas puedan participar de una variedad más amplia de respuestas de afrontamiento, siendo estas más adaptativas y con menor costo anímico que las originales.

La relajación: La meditación a menudo induce a la relajación, sin embargo, el propósito de mindfulness no es inducir a la relajación; se enseña la observación sin prejuicios de las condiciones actuales que podrían incluir automatismos, pensamiento acelerado, tensión muscular y otros fenómenos incompatibles con la relajación.

La aceptación: La relación entre la aceptación y el cambio es un concepto central en los debates actuales de la psicoterapia.  Implica experimentar eventos en su totalidad y sin defensa, es decir, tal y como son.

Lo que se observa en el consultorio es que los pacientes intentan por todos sus medios cambiar los síntomas que consideran desagradables sin reconocer la importancia de la aceptación.  Un ejemplo de esto es el caso de los pacientes que presentan ataques de pánico ya que realizan numerosas conductas desadaptativas en un intento para prevenir futuros ataques (abuso de sustancias, la evitación de actividades importantes).  Si la persona puede aceptar que los ataques de pánico pueden ocurrir de vez en cuando, que tienen una duración limitada y no son peligrosos, los ataques de pánico se convertirían en experiencias desagradables, pero toleradas, en lugar de ser experiencias temibles y peligrosas que hay que evitar, aún a costa de la conducta desadaptada significativa.

© 2016

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